Publicado el 21/07/2025 por Administrador
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Una tragedia sacudió este lunes 21 de julio a la capital de Bangladés, cuando un avión militar de entrenamiento de la Fuerza Aérea se estrelló contra una escuela en plena jornada lectiva, causando al menos 20 muertos y más de 170 heridos, la mayoría de ellos estudiantes de primaria. El accidente ocurrió en el barrio de Uttara, al norte de Daca, y ha sido calificado como uno de los incidentes aéreos más graves en la historia reciente del país.
El avión, un caza modelo Chengdu F-7 BGI de fabricación china, había despegado minutos antes desde la base aérea Bir Uttom A.K. Khandker cuando sufrió una falla técnica. Según testigos y autoridades locales, el piloto intentó desviar el aparato hacia una zona menos poblada, pero terminó impactando de lleno contra el edificio principal de la Milestone School and College, donde en ese momento se encontraban varios cursos de nivel básico.
El piloto, identificado como el teniente de vuelo Towkir Islam Sagar, falleció en el acto. Su cuerpo fue recuperado entre los restos del fuselaje carbonizado. Según un comunicado oficial, Sagar habría enviado una señal de emergencia poco antes del impacto, pero no logró activar el sistema de eyección a tiempo.
El impacto provocó una explosión que generó un incendio de gran magnitud, consumiendo parte de las instalaciones escolares. Equipos de bomberos, unidades del ejército y la policía se desplegaron rápidamente en la zona para evacuar a los sobrevivientes y controlar el fuego. Imágenes difundidas por medios locales muestran columnas de humo negro elevándose desde el lugar y a decenas de niños siendo trasladados en camillas.
Entre los heridos, al menos 60 presentaban quemaduras de segundo y tercer grado, y fueron ingresados en hospitales de emergencia, muchos de ellos en estado crítico. Padres y familiares llegaron desesperados a los centros médicos en busca de información, mientras las autoridades trataban de identificar a las víctimas.
El primer ministro interino, Muhammad Yunus, decretó duelo nacional para este martes 22 de julio. En un mensaje televisado, expresó su profundo dolor por la tragedia y aseguró que se abrirá una investigación completa para esclarecer las causas del accidente y revisar los protocolos de seguridad en las operaciones militares cerca de zonas urbanas.
Por su parte, la Fuerza Aérea confirmó que el avión siniestrado formaba parte de un escuadrón de entrenamiento y estaba operativo desde 2013, con una actualización técnica en 2022. Un comité especial ha sido designado para determinar si el accidente se debió a una falla mecánica, error humano o negligencia estructural.
Este trágico incidente ha encendido el debate sobre la proximidad de instalaciones militares a zonas escolares y residenciales densamente pobladas. Diversas organizaciones civiles han exigido reformas inmediatas en la planificación urbana y en las rutas de vuelo utilizadas por las fuerzas armadas.
El país entero se encuentra en estado de conmoción. Las redes sociales se han llenado de mensajes de condolencias, llamados a la solidaridad y críticas hacia la falta de control sobre los vuelos militares en zonas sensibles. Varias embajadas extranjeras han expresado su pesar por lo ocurrido y ofrecido apoyo a las familias afectadas.
Mientras continúan las labores de limpieza y evaluación de daños en el lugar del accidente, la nación se enfrenta a una dolorosa jornada de duelo. Los sobrevivientes, las familias y toda la comunidad educativa de Daca intentan ahora comprender cómo una jornada escolar normal terminó convertida en una tragedia nacional.